Amigos Cristianos por Israel

Síguenos en Facebook  Síguenos en Twitter

Patrocinado por Danny´s Books Librería Café

“Conmemoramos el éxodo del pueblo judío cuando salió de Egipto y recorrió el desierto, por eso nos sentamos durante siete días en sucot (plural de cabañas)”

Miles de cabañas para recordar el éxodo de Egipto

Cuatro de los once hijos de Ruti desempaquetan y preparan el decorado que este año adornará su “sucá” (cabaña, en hebreo), en la que huéspedes y familiares se cobijarán durante una semana como símbolo de humildad y convivencia.

En las terrazas, balcones, parques y calles de Israel, se levantan modestas cabañas para conmemorar la fiesta judía del “Sucot”, y en ellas los creyentes comen, beben y rezan desde el día quince del séptimo mes del calendario hebreo, que comenzó anoche, hasta el alba del lunes, 23.

Mesas, muebles, luces y guirnaldas acondicionan el interior de la cabaña, protegida con un techo de hojas de palma que permite ver las estrellas, y donde reverberaran canciones, charlas y oraciones.

También conocida como Fiesta de los Tabernáculos, la conmemoración aparece recogida en el libro del Levítico: “Viviréis en cabañas siete días… para que vuestras generaciones sepan que hice habitar a los hijos de Israel en tiendas cuando los liberé de la tierra de Egipto”.

Y marca el periplo de 40 años que, según la tradición y los textos sagrados, el pueblo judío vivió en el desierto tras salir del yugo faraónico liderado por Moisés junto a su hermano Aarón, hace más de tres milenios.

“Conmemoramos el éxodo del pueblo judío cuando salió de Egipto y recorrió el desierto, por eso nos sentamos durante siete días en sucot (plural de cabañas)”, explica a Ruti, una judía ultra ortodoxa desde el interior de su modesto habitáculo erigido con madera fina en el barrio jerosolimitano de Najlaot.

La construcción comenzó al concluir la jornada de expiación del Yom Kipur, en la noche del miércoles y en la que Yom Tov Glazer, ataviado con largos tirabuzones y sombrero negro, pasó veinticinco horas sin comer hasta sentirse completamente limpio “como un bebé”, asegura.

“Y cuando tienes un bebé lo pones en una guardería como ahora nosotros vamos a Sucot, los tabernáculos temporales en los que nos rodeamos del verdadero significado”, añade este judío ultra ortodoxo.

La cabaña se amuebla y ornamenta con adornos elaborados por miembros de la familia que guardan de un año para otro y van ampliando con nuevas creaciones con el fin de crear un ambiente hogareño en el que hombres, mujeres y niños comparten los alimentos, pero luego solo permanecen los varones para pasar la noche.

“Las mujeres estamos dedicadas al cuidado y educación de los hijos así que no tenemos tiempo para reuniones, pero almorzamos juntos y es un gran momento que compartimos; nosotras disfrutamos también del tiempo que pasamos en casa, mientras los hombres están en las sucot”, confiesa Ruti.

En los últimos días miles de observantes judíos han recorrido mercadillos como el del barrio de Najlaot, donde se puede adquirir todo lo necesario para la festividad.

Los clientes, exclusivamente varones, examinan minuciosamente antes de comprar las cuatro especies o “arbaat haminim”, en hebreo, con los que se realizan oraciones específicas de esta fiesta: una hoja de palma (lulav), cidra o fruto cítrico similar al limón (etrog), rama de mirto (hadás) y hojas de sauce (aravot).

A Naftali, de origen argentino, le acompañan sus hijos para no dejar escapar el mejor material: “El etrog tiene que ser lo más limpio posible, que no tenga agujeros; el lulav tiene que estar derecho y las hojas al final cerradas”, explica sobre lo que significa para cada judío un conjunto esencial de uso litúrgico.

“Es como nuestra ropa. Además, los cuatro haminim traen lluvias y viento y así sabemos que tendremos un buen invierno”, agrega.

Para Sinai, un joven vendedor ataviado con una kipá, “los cuatro elementos representan la unidad de los judíos” y muestra con orgullo y sumo cuidado el género que simboliza su “festividad favorita”.

Las fuerzas de seguridad israelíes mantienen cerrados los pasos fronterizos en Cisjordania (Judea y Samaria) y Gaza y sólo autorizan el acceso en casos humanitarios hasta la medianoche del lunes, cuando concluye la primera y más importante jornada de la festividad.

La Policía israelí ha preparado un amplio dispositivo durante esta semana de celebración y ha desplegado unidades en espacios públicos, centros comerciales, estaciones de autobuses y trenes con medidas especiales de seguridad en Jerusalén, especialmente en torno a la Ciudad Vieja y al Muro Occidental o “Kotel Hamarabí” (conocido en el mundo gentil como el Muro de los Lamentos) -adyacente al Monte del Templo, que es el lugar más sagrado del judaísmo-, donde acudirán miles de fieles a rezar.

Al concluir la fiesta de las cabañas tiene lugar la celebración de Simjat Torá, el 24 de este mes, la última de una serie de conmemoraciones que comenzaron con el inicio del nuevo año judío 5777 el 2 de octubre. EFE y Aurora

Las Noticias Internacionales

Fuente Informativa: Iton Gadol News Acontecer Cristiano.Net Editorial Aurora EFE

Miles de cabañas para recordar el éxodo de Egipto

Miles de cabañas para recordar el éxodo de Egipto Cuatro de los once hijos de Ruti desempaquetan y preparan el decorado que este año adornará su “sucá” (cabaña, en hebreo), en la que huéspedes y familiares se cobijarán durante una semana como símbolo de humildad y convivencia.

En las terrazas, balcones, parques y calles de Israel, se levantan modestas cabañas para conmemorar la fiesta judía del “Sucot”, y en ellas los creyentes comen, beben y rezan desde el día quince del séptimo mes del calendario hebreo, que comenzó anoche, hasta el alba del lunes, 23.

Mesas, muebles, luces y guirnaldas acondicionan el interior de la cabaña, protegida con un techo de hojas de palma que permite ver las estrellas, y donde reverberaran canciones, charlas y oraciones.

También conocida como Fiesta de los Tabernáculos, la conmemoración aparece recogida en el libro del Levítico: “Viviréis en cabañas siete días… para que vuestras generaciones sepan que hice habitar a los hijos de Israel en tiendas cuando los liberé de la tierra de Egipto”.

Sucot en Gush Etzíon Foto: Zachi Evenor Flickr CC BY 2.0

Sucot: Celebrando la Alegría

Sucot: Celebrando la AlegríaAl finalizar la cosecha de todo lo sembrado durante el año la Torá dictamina la celebración de “Sucot:”

“Durante siete días se alegrarán en presencia del Señor su Dios. Alégrense en esta fiesta”

El filósofo José Ortega y Gasset hizo una vez el no muy serio comentario de que puede que la palabra “alegría” se origine en el vocablo “aligerar.” La alegría se origina en la sensación de alivio. La alegría es una emoción tanto de alivio de haberse salvado de una situación amenazadora como el recibir una satisfacción. Pensado más a fondo, la alegría es una emoción que resulta cuando uno experimenta el logro que significa haber cruzado un obstáculo.

Al sobrepasar impedimentos, dice Eliezer Schweid, profesor de filosofía judía de la Universidad Hebrea de Jerusalén, los seres humanos reafirman sus habilidades congénitas. Se siente un flujo desenfrenado de vida interior y esta consciencia de vida es la alegría.

El haber completado las labores agrícolas, sobrellevando todas las dificultades que esto implica, es ciertamente una razón de regocijo y una metáfora que el judaísmo no deja de utilizar para celebrar los logros acumulados durante el año.

La alegría -escribe Bergson- anuncia siempre que la vida ha logrado su propósito, ha ganado terreno, ha alcanzado una victoria. Al ser definida como “Zeman simjatenu” “el momento de nuestra alegría,” por la liturgia de la sinagoga, la fiesta de Sucot se convierte en una celebración anual de los logros que hacen que la vida merezca ser vivida.

Jag Sameaj!

Hamás: el voto de la Unesco es una victoria para los palestinos

Hamás: el voto de la Unesco es una victoria para los palestinosHamás, el grupo terrorista islámico que controla la Franja de Gaza, aplaudió la controversial resolución de la Unesco que niega los vínculos judíos con sitios sagrados de Jerusalén como “una victoria para el pueblo palestino”.

La resolución aprobada por la agencia cultural de la ONU condena a Israel en varios asuntos relacionados con Jerusalén y sus sitios sagrados, y niega los lazos judíos con el Monte del Templo, al usar exclusivamente su denominación musulmana (Mezquita de Al Aqsa y Haram al Sharif); mientras que no menciona su nombre en hebreo “Har Habait” o Monte del Templo.

Eventualmente, Israel suspendió todos sus vínculos con el organismo cultural y los líderes israelíes respondieron con indignación, en tanto que algunos acusaron a la Unesco de antisemitismo.

Foto Sami Abu Zuhri

Masiva afluencia judía al Muro de los Lamentos “en respuesta a la Unesco”

Masiva afluencia judía al Muro de los Lamentos “en respuesta a la Unesco”Decenas de miles de judíos se congregaron en el “Kotel Hamarabí” o Muro Occidental (conocido en el mundo gentil como Muro de los Lamentos) para participar de la tradicional “Birkat Hacohanim”, la bendición de los sacerdotes. Se trata de una ceremonia tradicional, protagonizada por los Cohanim, o la casta sacerdotal, descendientes en forma patrilineal del bíblico Aarón, el hermano de Moisés.

La ceremonia tuvo particular efervescencia y reunió un especial despliegue de participación en aparente rechazo a la resolución de la Unesco, promovida por los palestinos y varios países árabes, que busca borrar los profundos lazos históricos del judaísmo con los sitios sagrados de Jerusalén, especialmente con el Monte del Templo.

Foto: Policía de Israel

El Parlamento checo condena la resolución de la Unesco sobre Jerusalén

El Parlamento de la República Checa adoptó una dura resolución condenando la decisión del Directorio Ejecutivo de la Unesco que niega la conexión judía con Jerusalén, particularmente con el Monte del Templo y el “Kotel Hamarabí” o Muro Occidental (conocido en el mundo gentil como Muro de los Lamentos).

Un total de 119 legisladores sobre los 149 diputados presentes de la Cámara Baja aprobaron un severo texto contra la resolución de la Unesco, que niega los profundos lazos judíos con los sitios sagrados de Jerusalén, indicando que reflejan un sentimiento “odioso y anti-israelí”. Solamente los cuatro diputados del Partido Comunista votaron en contra de la moción.

Parlamento de la República Checa Foto: Dominio Público


Las Buenas Noticias de La Semana

"Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente me sostenga." Salmos 51:12 NVI

"Anúnciame gozo y alegría; infunde gozo en estos huesos que has quebrantado." Salmos 51:8

"Luego Nehemías añadió: «Ya pueden irse. Coman bien, tomen bebidas dulces y compartan su comida con quienes no tengan nada, porque este día ha sido consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, pues el gozo del Señor es nuestra fortaleza.»" Nehemias 8:10

"Volverán los rescatados del Señor, y entrarán en Sión con cánticos de júbilo; su corona será el gozo eterno. Se llenarán de regocijo y alegría, y se apartarán de ellos el dolor y los gemidos." Isaias 51:11


El Valle de Los Huesos Secos

El Valle de Los Huesos Secos está Reviviendo

Esta es la  Historia de la  Restauración del Pueblo judío y el Estado de Israel

Alemania recuerda las primeras deportaciones de judíos, hace 75 años

Unas 200 personas se congregaron en la estación de trenes Grunewald de Berlín para recordar a las víctimas de la primera de las deportaciones sistemáticas de judíos a guetos y campos de concentración y de exterminio, que hace hoy 75 años llegaban a su destino, el gueto polaco de Lodz.

Bajo un cielo gris, los asistentes al acto depositaron rosas blancas en las vías y a lo largo del andén número 17 de esta estación, del que partió ese primer transporte de víctimas del nazismo.

El presidente del Parlamento alemán, Norbert Lammert, llamó a combatir el antisemitismo y la xenofobia, al tiempo que subrayó que la democracia sola no es capaz de inmunizar contra el extremismo y el fascismo.

Por eso, actos conmemorativos como el celebrado en el andén número 17 de la estación de Grunewald son “tan importantes, porque son no sólo una expresión de respeto hacia las víctimas, sino también de responsabilidad hacia el futuro”, afirmó.

Horst Selbiger, testigo del Holocausto, pronunció en un emotivo discurso el nombre de los seis bebés que viajaron en esa primera deportación y que murieron asesinados en 1942.

“Seis (víctimas) por seis millones de judíos asesinados, sacrificados, matados de hambre, golpeados, quemados, muertos en manos de los asesinos alemanes y sus cómplices”, dijo.

Selbiger, de 88 años, pidió: “Por favor, luchen conmigo para que semejantes asesinatos de niños a nivel industrial no vuelvan a ocurrir.”

El primero de estos denominados “transportes especiales” hacia el este europeo partió el 18 de octubre de 1941 desde el andén número 17 de esta estación berlinesa, con más de mil hombres, mujeres y niños hacinados en sus vagones.

El objetivo era convertir Berlín en una ciudad “libre de judíos”, en palabras del ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels.

Entre octubre de 1941 y 1945, hasta 56.000 judíos fueron enviados sólo desde Berlín en trenes de mercancías a guetos y campos de concentración y exterminio nazis. En toda Alemania, fueron al menos 130.000, de los que apenas nadie sobrevivió.

A este primer transporte siguieron otros 183, frecuentemente con una diferencia de sólo unos pocos días, a los guetos erigidos por los nazis en Lodz y Varsovia (Polonia), Minsk (Bielorrusia), Riga (Letonia) y Theresienstadt (Checoslovaquia), así como al campo de exterminio de Auschwitz (Polonia).

El régimen nacionalsocialista alemán contó con la complicidad necesaria del Reichsbahn, los ferrocarriles del III Reich, sin el cual las deportaciones no habrían podido realizarse de manera tan amplia, rápida y eficiente.

Aunque la mayoría de estas deportaciones se llevaban a cabo en sencillos vagones de mercancías, la tarifa que se aplicaba a los que eran transportados a una muerte casi segura era la de un transporte en tercera clase.

Los adultos debían abonar cuatro céntimos por kilómetro recorrido, los niños entre cuatro y diez años, la mitad, y los más pequeños no pagaban.

Cuando el transporte superaba las 400 personas, el Reichsbahn aplicaba una tarifa reducida para grupos.

Las deportaciones constituyeron así también un negocio en el que la vida de los deportados, como dijo Lammert, “no valía ni un céntimo”. En 1998 fue inaugurado un monumento conmemorativo en el andén número 17 para recordar a las víctimas de estas deportaciones.

En el borde del andén, unas placas colocadas en orden cronológico conforman un listado de todas las deportaciones, que se llevaron a cabo desde esa estación entre el 18 de octubre de 1941 y el 27 de marzo de 1945, con la cifra de deportados y su destino. EFE